martes 9 de junio de 2009

el soñador

el soñador va viajando en una nave espacial
donde el tiempo no pasa

y su familia es feliz
y tiene una novia feliz
y sonríe tranquilo

con la esperanza en las manos
sabiendo que pronto tendrá lo que desea
(que no es más que la misma esperanza),

el soñador viene a susurrarme de noche
que todo irá como en el mejor de los mundos posibles:
que no tendré ya más enfermedades
y que podré salir a cantar jazz en los teatros

y que juntos destrozaremos las camas
de todas las habitaciones

que queden en pie tras nuestra tormenta de arena,

el soñador me da el empujón
para que deje de pensar en oscuras tumbas
y en demonios internos que quieren acabar con mi cuerpo,

el soñador con su bolsa de arena
sopla los sueños en los que se transporta como pasajero solitario
y siempre,

siempre guarda los mejores para mí,

- es hora de que despiertes.-
me dice al llegar el día,

y yo despierto con los ojos muy abiertos
y en estado de vigilia no recuerdo quién es,
ni cuál es su verdadero nombre,

ni comprendo por qué está ahí conmigo
acariciándome el pelo:

sólo sé que despierto mejor a su lado.